Un Senador boliviano impulsó una investigación que inicia en el caso que involucra a Cerimedo con el intento de feminicidio en contra de su ex pareja y que termina tirando el hilo de una compleja trama de corrupción del gobierno Boliviano, sus fuerzas de control del narcotráfico, sobornos diarios a altos funcionarios de un millón y medio de dólares, un increíble flujo de criptodinero usado para borrar la trazabilidad de enormes sumas que hay que blanquear. Negociados con el Estado Boliviano Incluso por las manos de Cerimedo habría pasado el oro que Caputo se chorreó. Pero la misma investigación muestra que todo es trazable en el criptomundo y que al final del camino hay entidades legales de cambio obligadas por ley a dar información sobre la fuente humana de sus captaciones. En consecuencia, todo depende de la voluntad política de los gobiernos y su grado de honestidad a la hora de declarar su voluntad de combatir o investigar al narcotráfico y al lavado de activos.