El sionismo no sólo ha avanzado en su influencia en Latinoamérica sino que se ha esmerado en evidenciarlo mediáticamente. En el castigado mundo árabe y más en el ambiente pasional del fútbol a países como Argentina la ven como un país sirviente de Israel, sin separar a Milei y sus seguidores de los que tibiamente murmuramos lo mal que estamos Porque sabemos que Rafecas, Bullrrich, Felipe Solá y la DAIA, están al acecho de peligrosos terroristas del teclado.